martes, 1 de diciembre de 2009

Viejos recuerdos.


El día que mamá se separo de papá fue comi-trágico. Claudia, la mujer que limpiaba, la mucama (hasta ese entonces) no sabia que hacer. Obedecía tanto las órdenes de Silvia, como las de Renato, como las mía (aunque yo no soy muy imperactivo, de los otros dos no puedo decir lo mismo). Como les contaba, fue trágico porque mi vieja desbordo en un ataque de locura, lo corrió a mi papá con una sartén de aceite hirviendo por toda la casa. Claudia estaba pelando las papas, eran casi las doce del medio día, mi mamá se le acerco (mientras de su boca destellaban las puteadas mas incongruentes que un ser humano haya podido escuchar), agarró violentamente la sartén y se dirigió hacia mi papá. Hasta ahí es trágico, porque esa sartén (por deducción) sabemos a donde se dirigía…a la cabeza de Renato. Sin embargo, en una corrida desesperada hacia el, no pudo llegar a su cabeza y decidió (inconciente) largarle el aceite hirviendo como venia, así es, como un tenista mueve su raqueta para devolver la pelota a su contrincante, gráficamente seria algo así. Es muy feo lo que estoy contando, pero en verdad sucedió. Mi viejo, posee una habilidad nata para los deportes y tiene plasticidad física, por lo que salteó (a lo Matrix) ese chorro de aceite hirviendo que se dirigía puntualmente hacia su cara y su pecho y el contenido graso dio de lleno contra la pared. Claudia estuvo un mes para sacarlo, fregando y fregando, día tras día.
A todo esto, lo de la sartén no era nada comparado con lo que se venia, mi mamá cuando se enoja…¡se enoja! Y agarró la doble caño que estaba en la pared, colgando de la chimenea. Todos pensábamos que no tenia balas, porque en realidad es como una reliquia (de lo vieja), yo hasta me reía, pero cuando gatilló, ¡anduvo!
¡Pum!
La puerta de entrada quedo hecha trizas, al no saber manejarla se dio un culatazo en la carretilla y quedo en cama por una semana. Tubo que venir el Same (107) y la policía, porque los vecinos, al escuchar semejante estruendo (escopeta), llamaron a la police, y bueno todo un caos desatado en medio de la casa. Las consecuencias que desataron la “discusión” entre ella y el, nunca las supe, esas cosas no se le cuentan a los hijos. Pero por las barbaridades que gritaba mamá, pude deducir, que mi viejo la engañaba con otra mujer, mucho mas linda, mucho mas joven y mucho mas tetona. “Too muche” dijo mi mamá… en eso le doy la derecha, porque tenia razón: un tiempo después (diaría solita silveira) me enteré que esa chica existía, y que era la nueva novia de papá; el tiene hoy en día 55 años y anda con una pendeja de veinticuatro, asi, como leen señores y señoras. Ya lo se, ¡patético!, pero es mi papá y lo adoro. (((No se porque pero esto de los lazos sanguíneos, para algunos es un karma “están todos locos, son tremendos, esto es un caos…pero es mi familia y los quiero”, como si eso justificara cualquier barbaridad. En si, entiendo que lo viva de esta forma, por lo menos en mi caso porque me es mejor llevarlo así, “la familia no se elige”, toleremos, respetemos, pero recuerden “todo tiene un límite” ¡obvio!)))
No hablarle a mi papá por andar con una flaca que prácticamente tiene tres años más que yo, me parece una pelotudes. Pensar que ella podría ser su hija, también es una pelotudes, porque no lo es. Lo único que me quedaba era aceptarla como: “pende-amiga-madrastra”, y bueno, ¡tres años son tres años! ¡En tres años, pueden pasar un monton de cosas!

Fue la peor crisis de mamá, adelgazo veinte kilos, se lloro 150 paquetes de pañuelos descartables y maldijo hasta la perra, que la tuvimos que regalas porque, justo quedó embarazada y a Silvia (mam) se le daba por asociar ese embarazo a una de las mejores etapas de su vida (yo en su vientre) y no lo toleraba, la miraba y salía corriendo a llorar al primer rincón que encontraba. En ese transcurso, también echó a claudia de la casa, porque la mucama, trabajaba para los dos, mi papá ya no estaba en la casa del centro, se había mudado a otra donde se instaló de lleno y Claudia limpiaba en ambas. La abuela Sari le llenó tanto la cabeza a mamá que me daba ganas de vomitar.

Sari:
¡No puede ser!, si trabaja acá y allá, trae y lleva. ¡No puede ser!

Silvia:
¿Te parece?

Yo:
¡Ah! Mamá no la escuches.

Sari:
Vos porque tenes miedo de quedarte sin nadie que te haga la cama, te haga la comida y que te limpie los platos, ¡pendejo desecho!

Yo:
Mamá también tiene ese miedo, ¡quedate tranquila!

Mamá interrumpe gritando.

Silvia:
¡Bueno contrato otra y ya está! Es verdad mamá no puedo seguir atada a Renato. Es mi ex marido, me tengo que mentalizar, ahora soy independiente. (Llora)

Yo:
¡Pero si te sigue manteniendo económicamente, y a mi me pasa flor de mensualidad!

Silvia:
¡Callate pendejo! Son cosas de grandes.

Sari:
Exacto, no se meta usted, es chico.

Miro hacia un costado, para donde da la ventana.
Yo:
¡Abuela!, veo humo... se te esta prendiendo fuego la casa.

(Mamá nunca dijo "pobre claudita" tantos años sirviendonos....me dió lastima por ella, fue la primera vez que sentí una lastima rara).

La abuela vive a la vuelta, la casa de ella se ve desde el cuarto de mamá. Salió corriendo desesperada, como buena fumadora y despistada que es, siempre se olvida algún cigarro prendido, en cualquier ambiente. Ya le pasó tres veces, los bomberos tienen los huevos al plato, igual que yo.

Así Claudia, se fue de nuestras vidas. La extrañé mucho y todavía no me puedo acostumbrar a la paraguaya que recomendó mi abuela. No es como Claudia, cuando voy a lo de mi viejo, me siento como antes, Clau me conoce “de pe a pa”, nos conoce a toda la familia de “pe a pa”, es que somos pocos. Hasta la próxima.

Que siga la fiesta.



Mi vieja está ojeando revistas en las que ya ni figura, (y nunca más lo hará), mira la tele deseando estar en el lugar de cierta “gentuza” (según mi opinión gentuza es la gente que hace cosas poco productivas). Yo estoy esperando a la abuela para ir a hacer todo el tramiterio de la herencia. Porque al final hubo herencia, parcialmente, porque Azucena decidió también dejarle parte de sus bienes a entidades de caridad con pocos recursos. A mi abuela le hervía la cabeza…“como le iba a hacer eso a ella, que siempre estuvo a su lado, que la cuido hasta el ultimo día”… (Parte era verdad, parte era mentira, no la cuido hasta los últimos días, la vieja estuvo tirada muerta en el baño por un largo tiempo, mi abuela ni si quiera la llamó para ver si estaba). En si, cumplió y le dejó unos cuantos pesos, y dos casas ¿Qué más quería? ¿Qué se creía, que iba a empezar a vivir como Susana o Mirtha? Me parece muy bien lo que hizo Azucena, hay que dejarle a los que tienen poco, Sari está muy bien económicamente, cobra dos jubilaciones, mi abuelo la dejó bien parada cuando murió, asíque que no se queje.
Hoy mi vieja me da pena esta mal desde el otro viernes, le agarró una especie de bajón anímico, Sari dice que es la menopausia, que se yo, no entiendo mucho a las mujeres, mas allá de estar “condenado” a vivir con ellas, una dulce condena, porque tampoco las aborrezco, sucede que en un punto la lucha de géneros entra en juego. Cuando compartís el baño (que te joden con los pelos y labar bien la pileta despues de los dientes), cuando queres privacidad, cuando a vos te gusta lo clasico (ropa, sobria en lo posible) y a ella el leopardo con muchas manchas (gusto, son gustos), pero es mi vieja y la adoro; la cuestion es que últimamente estuve pensando la manera de levantarle el animo, y para levantarle el animo no hay nada mejor que hacer, que organizarle una buena fiesta. Ella ama las fiestas, creo que en algún momento de su vida tuvo que haber sido la “reina de la fiesta” después (seguramente) estuvo el periodo traanqui en el que se casó con Renato (mi viejo) y abandono las luces y la joda por un proyecto un poco mas serio (digamos).
Entonces lo que hice fue:

Robarle su agenda.
Sacar los números de Tel. de sus mejores amigos/amigas.
Organizar una especie de coctel
Pedirle guita a mi viejo para armarlo
Contratar a un buen DJ.
Y hacer todo eso sin que ella pudiera darse cuenta.

Fue difícil. Primero porque tenia a Sari revoloteando la casa y preguntándome por todo. Después cuando le confesé mi idea a Sari, esta aportó, porque también la ve mal a mamá, de paso puso unos pesos, que me vinieron de 10 porque estaba cortina para pagar la música y parte de la comida. Y también sirvió de distracción… mientras yo organizaba, Sari llevaba a mamá a algunas tiendas “de compras”, “de Shopping” y le compró buenas pilchas, que de paso, sin que Silvia supiera, las usaría para la famosa fiesta que su hijo le tenia preparada. Antes de de todo eso Sari tiró sus cartas de tarot y me dijo que todo iba a salir de 10...y buee...creer o reventar; mi abuela y su esoterismo.
Para este tipo de personalidades, no hay mejor remedio que una fiesta. Mi mama no es como todas las madres. Ella es especial, tiene un ego especial, tuvo una adultez especial, en si, tiene los genes de su madre, ambas son especiales. Y le encanta la joda como a ninguna, por eso le costó siempre el rol de madre, porque mientras yo empezaba a salir a la noche, ella se me aparecía (como un fantasma) y me pagaba los tragos y de paso me cuidaba (patético, da vergüenza ya lo se) pero así es mi vida con mamá.

Y la fiesta explotó. Llena de amigos gays de la moda y de mujeres que pasaban las cinco décadas. Tomaron, bailaron, se reencontraron y mi vieja quedó totalmente sorprendida. Nunca imaginó un gesto así de mi parte. Pero ella no entiende cuanto la quiero en el fondo y que deseo verla bien por sobre todas las cosas, aunque casi siempre la tarto con indiferencia, por una cuestión de rebeldia de mi parte. Empezó la música disco al compás de “Don`t `til you get enough” de Michael y siguió con otros cuantos. Para la mitad de la noche la casa era Kosovo, los zapatos de las damas tiradas por cualquier lugar, y el baile seguía.
Entre tanto alboroto mi mamá se encontró con dos viejas amigas modeles, que terminaron igual que ella, una en una posición un poco mejor (según Silvia), esta mujer se llama Aldana y conduce un programa por cable para la belleza de la mujer. Se la pasó hablando toda la noche con esta. Aldana la obligó a aceptar que participe durante las semanas venideras en alguno de sus programas, que la iba a romper, iba a ser una muy buena nota, porque hacia tiempo no se la veía en la tele. Mentira,que buena nota, ni buena nota.... no se porque mi mamá insiste con volver a esos círculos, la culpa la tuve yo, ¡para que le habré armado la fiesta! Saldo positivo: mamá se recuperó al instante, creo que se hizo la sorprendida, me parece que ya olfateaba todo, no se no la vi sincera al entrar cuando encendimos la luz y dijimos “sorpresa” o es una pésima actriz; o verdaderamente no se lo imaginaba.

Confirmado, Sari le había contado todo, no se aguanto, me dijo: "le tuvo que decir". Secretos= abuela es imposible. Hasta la próxima.