lunes, 30 de noviembre de 2009

Acerca de mamá




La época de oro de Silvia.

Portada del diaria- la voz del pueblo.
Primera plana. Silva Hernando reina provincial del trigo.

Así empezó su carrera. Fue dotada por la naturaleza. Su belleza era, y es impactante, rubia al buen estilo Hollywood, unos ojos rasgados color miel que endulzan y una figura que pocas tenían y muchas querían. Esa era mi madre, según el diario…este… “la voz del pueblo”. Pero la belleza, no lo es todo, se puede “comer” con ella (ganar dinero), sino pregúntenselo a mi vieja (si es que la llegan a conocer jeje), pero hay que cuidar tanto lo de adentro como lo de afuera (no es una critica a mi madre, es en general).

Con ese reinado del trigo, empezó una carrera que fue creciendo con el tiempo, hasta llegar a tomar vuelo y ser conocida a nivel nacional, a través de la moda (primero) y luego por la televisión. Sus comienzos fueron, como modelo, desfilaba por dinero y porque era preciosa, la llamaban de todos lados y nunca tenia tempo para hacer nada. En ese transcurso lo conoce a mi papá. Fue su único amor, aunque candidatos nunca le faltaron, y tubo muchos amores de puerto (como los marineros). Mi papá le rompió la cabeza. La enamoro desde el primer día. Fue de un flechazo, siempre me cuenta él. Ni bien empezaron a hablar, surgió cierta química y no hubo ni amistad previa, ni nada, fue todo “a los bifes” (vulgarmente dicho). Para ese entonces mi viejo ya tenia un buen pasar económico, mi abuelo era un terrateniente con muchas hectáreas de campo. Mi papá gastaba su dinero como un nene derrochón, mas tarde, cuando mi abuelo muriese, mi papá casi se enterraría vivo con el (pero eso queda para otra ocasión). Mi mamá quedo fascinada por su personalidad, conocía pocos hombres así, mi papá mas allá de ser un verdadero “dandy” era alguien “comunacho”, dos palabras in mezclables, pero era así. Tenia mucha plata, pero era simplón, no por eso mal arreglado o dejado, todo lo contrario, su auto era ultimo modelo y su ropa era de primera línea, pero su actitud y personalidad era calidad, acogedora, simple y de buen tipo. En cambio mi mamá, se creía una doncella, no tenia un peso, a comparación de mi viejo, pero ella era intocable; nadie mas linda, inteligente, elegante, femenina y educada que ella, parecía de la realeza, esto contado por su propia madre, mi abuela, (cada vez que puede lo cuela en una conversación para hacerla bajar del caballo). Mi abuela es la antitesis de mi mama (en ese sentido en ottros no). Aunque muy coqueta la señora Sari, es bastante mal hablada y tiene modales inapropiados, mi mamá es una pluma, suave y fina, pero loca, cuando se transforma es la pluma de un aguila.
Siguiendo con su carrera, la revista “Extas”, de los años 80, la llamó para hacer una producción de fotos, donde mi mamá salía bastante sexy. Desde allí no paro de firmar contratos con las primeras marcas de ropa que querían su imagen a toda costa para sus marcas. Luego tuvo una etapa fugaz en la televisión como secretaria, en programas muy reconocidos y de mucho rating, muchos la consideraban (en la época) como una de las bombas mas sexys de la década si continuaba con ese ritmo (cuenta siempre mi abuela), pero mi madre decidió bajarse pronto del mundo del estrellato para acompañar a mi papá. Motivo por el cual se arrepentiría mas tarde, por dejar su trabajo que iba en crecimiento, y todo por sus malditas peleas con mi padre. Así es la vida, una de cal y otra de arena. Hay más de Silvia, pero mas adelante, hay cosas mucho más importante que su pasada carrera, para comentar. Hasta la próxima.

La abuela es rica.



La abuela es rica.


El viernes me acosté tardísimo. Mamá estaba hecha trizas. Creo que mezcló de todo. Yo, al otro día, me desperté a las 11 y prepare el desayuno. Comí y a las 11:30 le lleve el desayuno a la cama. No quería saber nada con comer. Estaba muy decompuesta. Corroboré que mezcló de lo lindo. La dejé dormir, aunque siempre la jodo y la termino despertando. A eso de las dos de la tarde suena el timbre. ¿Quién podría ser? La abuela Sari. Como estaba en la planta alta de la casa, no llegue rápido. Tocó el timbre, creo que cuarenta veces. Cuando le abrí la puerta llevaba una de esas caras de sorpresas, onda “no sabes lo que paso”. Ya sabia que se venia con una necrológica, típica de ella.

Abuela:
Hijo, ¡se murió Azucena!

Azucena es la intima amiga de Sari. Se conocieron a los diez años y desde allí nunca mas se despegaron. Pasaron modas, pasaron novios, parejas, hijos, viajes, negocios, maridos muertos, funerales, muchas comilonas… yendo al grano, les paso la vida por encima, y ambas ya están en la recta final. Como dice el dicho popular “están de vuelta” o mejor dicho, mi abuela esta de vuelta, porque azucena acaba de “pegar el tiro”.

Yo:
¿Cómo que murió azucena?
Abuela:
Si, hoy la encontraron tirada en el baño de la casa en estado de descomposición.

La hice entrar, la tranquilice. Le preparé unos de esos te que toma siempre cuando viene a casa, de menta con miel y no se cuento mas y le dí unas palabras de aliento a ver si levantaba el animo un poquito, aunque sea, dentro de tanta desgracia. Pero nada, estaba en crisis total.

Abuela:
Hacia diez días que estaba tirada muerta en el piso. Se la estaban comiendo los gusanos, ¡pobre Azucena!

Me resulto chocante, por no decir asqueroso. Tenía un pedaso de pan en la boca justo cuando estaba pronunciando esas palabras.

Yo:
¡Y bueno abuela, es la vida. Ahí vamos a ir a para todos!
(a modo de consuelo)

Abuela:
Vos guacho porque tenes veinte, ¡yo ya estoy mas cerca del arpa que de la guitarra!
(Dichos de mi abuela)

Y si, tenía razón, ¿Qué le podía decir ene se caso?

Yo:
Abue, viejo son los trapos. Aparte hoy en día, la expectativa de vida creció, se alargó, hay gente que vive hasta los 110 años.

Abuela:
¡Dejame de romper las pelotas! Para que quiero vivir 110 años. Para hacerme encima y que me tengan que estar cambiando… (Enseguida cambio el tono de voz)… ¡Pobre azucena!...no era su momento, mira que yo soy de presentir esas cosas. ¡Diez días tirada en el baño!

¿No era el momento?, tenía 86 años la vieja, bastante vivió, pero que le iba a decir. Mi abuela es especial, por lo tanto hay que referirse a ella de una manera especial.

Abuela:
Te tengo que contar algo. Algo muy importante.

Yo:
¿Qué?

Abuela:
¡Prometeme que no vas a decir nada!

Yo:
¡Abuela!... ¡no!

Abuela:
Me parece que me dejo toda la herencia.

Y ahí entendí que dios le da pan al que no tiene dientes. Azucena es una de las mujeres mas bacanas de la ciudad. Por no decir una vieja forrada en guita. No tenía hermanos, ni hijos, por ende, ni nietos, ni sobrinos, no tenia a nadie, más que a su entrañable amiga “Sari”. Pero mi abuela, es tremenda, mal administrada, gastadora compulsiva, timbera, y cartomante, un cóctel digno para una novela de las dos de la tarde. A lo largo de su vida lo fundió cinco veces a Sandoval Pérez, con prestamos y prestamos (mi muerto abuelo), decí que este tenia un espíritu emprendedor de la concha de la lora. Volviendo a la “herencia de la amiga”.

Abuela:
¡Llama a tu mama! ¡ya!

Yo:
¡Esta durmiendo!

Abuela:
¡Pero que se levante esa vaga!

Y ahí empezaron los gritos…”Silvia”…”Silvia”. Mamá nunca se despertó. Mas sabiendo por donde venia la mano, cada sábado que la intenta despertar, le da vuelta la cara. Es su relación así, fría. Aunque mi abuela es capas de hacer hablar a un mono, para que le diga “cállate”, es entendible la reacción de mamá.
Lo que mas me sorprendió fue saber que el dolor que sentía Sari hacia segundos se trasformaba en goce, cuando dijo:

Abuela:
¡Silvia levantate, somos ricas!

Siempre le importó la plata y también siempre quiso mucho a azucena, pero esta vez la ambición fue más fuerte. Hasta la próxima.

En realidad ese viernes...



En realidad ese viernes, no paso nada de eso. Mi imaginación es muy escurridiza, y enseguida pienso en escenas como esas. ¿Qué pasaría si no existiera más? ¿Y si mañana me mato? Mi vieja seguramente no estaría sentada frente a una computadora exponiendo su dolor al ciber publico, primero porque no sabe manejar una PC, y segundo porque no reaccionaria de esa manera, en si, no se como reaccionaria. ¿Quién no pensó alguna vez en quitase la vida? ¿Y en las consecuencias que eso traería? Todo pasa Como en una película. Un plano donde se ve la situación general de la muerte de uno. Y en los siguientes planos la reacción de cada uno de nuestros familiares mas cercanos ¡Como vuela la imaginación! Lo real es que esa idea trágica y anodina del suicidio es un pensamiento más frecuente, en las personas, de lo que todos creemos.
En realidad sí, me sentí muy mal: a veces si lloro a escondidas, porque soy hombre, y “los hombres no lloran” dicen por allí (por lo menos en público). En si, gran parte de lo que relato en esa carta es cierto, carta que nunca escribí, solo en las entrañas de mi cerebro obviamente.
Mi vieja llego totalmente borracha de su cena y lo primero que hizo fue preguntarme: “¿Por qué no saliste hijo?”

¿¡Por que no saliste hijo!?

Y… la verdad porque no se me cantó.

Estoy en edad de salir, si, claro. Pero ella está en edad de comportarse un poco mejor. Mi papá la dejó hace dos años. Y yo también, estuve a punto de dejarla. Pero si la dejo, es ella la que se va a terminar “matando”. Tiene dos amigas que “la llevan por el mal camino” segun mi viejo. Yo: no comment. Patricia y Chechu. Son dos viejas estiradas, llenas de botox, que creen que "la vida vale mientras uno se mantiene joven" jaja. Darían la vida por volver a los veinte, y, lo mas triste que mi mamá también.
Ella solía salir en comerciales muy famosos de la década de los 80 y parte de los 90. Tuvo varias tapas de revistas. Era una especie de “famosa”, en el barrio sigue siendo “la famosa”. Pero hoy en día, solo queda de ese pasado un par de revistas viejas guardadas en una caja del altillo, y un par de pósters enmarcados con las imágenes de las publicidades graficas que realizó un su momento, tambien hay algunos tapes. Solo eso, imágenes, que ni si quiera representan la realidad: Porque mi vieja ya esta grande, con unos quilos de mas (aunque explendida para su edad, mas bien diaria un fisicaso para la edad) y ya nadie la recuerda.
A ver, separemos, la paja del trigo, es mi vieja y la amo. Pero hay cosas que es mejor verlas de frente. No puedo negar evidencias. Sino estaría siendo uno de esos chicos tontos que quieren vivir la vida sin problemas, para ellos todo “es lindo” y la vida “es grata por donde la mires”. ¡No!, ni todo es lindo, ni la vida es totalmente grata. Ese pensamiento era tipico de Silvia (mamá) hasta hace unos años, la familia era un cuadrito de pintura colorida y feliz colgado en una pared del living, pero ese cuadrito, no era mas que eso, un cuadrito, cuya pintura, hoy, refleja el paso del tiempo.
Y ya verán como terminamos: mi viejo por un lado, mi vieja por el otro, yo con mi vieja. Mi vieja con delirios, mi viejo apuntando con el dedo los delirios de mi vieja. Mi abuela visitándonos en casa todos los días, nunca fue mientras estuvo papá, ahora tiene la cancha libre. Y mis tíos en su casa nueva de Punta del este, mandando mails y haciendo llamados contándonos lo lindo que se vive allí, (hasta ahora nunca nos invitaron ni a pasar una puta navidad).
Pero, a modo de resumen final de esta entrada, creo que de eso se trata la vida, ¿no?, de saber poner cada cosa en su lugar, de equilibrar cada momento y distribuirlo como corresponde. De saber que hay, drama, que hay comedia, que hay grotesco, que hay pasado, presente y futuro. El futuro por ahora, no me lo quiero imaginar. Nos vemos la próxima.