martes, 1 de diciembre de 2009

Que siga la fiesta.



Mi vieja está ojeando revistas en las que ya ni figura, (y nunca más lo hará), mira la tele deseando estar en el lugar de cierta “gentuza” (según mi opinión gentuza es la gente que hace cosas poco productivas). Yo estoy esperando a la abuela para ir a hacer todo el tramiterio de la herencia. Porque al final hubo herencia, parcialmente, porque Azucena decidió también dejarle parte de sus bienes a entidades de caridad con pocos recursos. A mi abuela le hervía la cabeza…“como le iba a hacer eso a ella, que siempre estuvo a su lado, que la cuido hasta el ultimo día”… (Parte era verdad, parte era mentira, no la cuido hasta los últimos días, la vieja estuvo tirada muerta en el baño por un largo tiempo, mi abuela ni si quiera la llamó para ver si estaba). En si, cumplió y le dejó unos cuantos pesos, y dos casas ¿Qué más quería? ¿Qué se creía, que iba a empezar a vivir como Susana o Mirtha? Me parece muy bien lo que hizo Azucena, hay que dejarle a los que tienen poco, Sari está muy bien económicamente, cobra dos jubilaciones, mi abuelo la dejó bien parada cuando murió, asíque que no se queje.
Hoy mi vieja me da pena esta mal desde el otro viernes, le agarró una especie de bajón anímico, Sari dice que es la menopausia, que se yo, no entiendo mucho a las mujeres, mas allá de estar “condenado” a vivir con ellas, una dulce condena, porque tampoco las aborrezco, sucede que en un punto la lucha de géneros entra en juego. Cuando compartís el baño (que te joden con los pelos y labar bien la pileta despues de los dientes), cuando queres privacidad, cuando a vos te gusta lo clasico (ropa, sobria en lo posible) y a ella el leopardo con muchas manchas (gusto, son gustos), pero es mi vieja y la adoro; la cuestion es que últimamente estuve pensando la manera de levantarle el animo, y para levantarle el animo no hay nada mejor que hacer, que organizarle una buena fiesta. Ella ama las fiestas, creo que en algún momento de su vida tuvo que haber sido la “reina de la fiesta” después (seguramente) estuvo el periodo traanqui en el que se casó con Renato (mi viejo) y abandono las luces y la joda por un proyecto un poco mas serio (digamos).
Entonces lo que hice fue:

Robarle su agenda.
Sacar los números de Tel. de sus mejores amigos/amigas.
Organizar una especie de coctel
Pedirle guita a mi viejo para armarlo
Contratar a un buen DJ.
Y hacer todo eso sin que ella pudiera darse cuenta.

Fue difícil. Primero porque tenia a Sari revoloteando la casa y preguntándome por todo. Después cuando le confesé mi idea a Sari, esta aportó, porque también la ve mal a mamá, de paso puso unos pesos, que me vinieron de 10 porque estaba cortina para pagar la música y parte de la comida. Y también sirvió de distracción… mientras yo organizaba, Sari llevaba a mamá a algunas tiendas “de compras”, “de Shopping” y le compró buenas pilchas, que de paso, sin que Silvia supiera, las usaría para la famosa fiesta que su hijo le tenia preparada. Antes de de todo eso Sari tiró sus cartas de tarot y me dijo que todo iba a salir de 10...y buee...creer o reventar; mi abuela y su esoterismo.
Para este tipo de personalidades, no hay mejor remedio que una fiesta. Mi mama no es como todas las madres. Ella es especial, tiene un ego especial, tuvo una adultez especial, en si, tiene los genes de su madre, ambas son especiales. Y le encanta la joda como a ninguna, por eso le costó siempre el rol de madre, porque mientras yo empezaba a salir a la noche, ella se me aparecía (como un fantasma) y me pagaba los tragos y de paso me cuidaba (patético, da vergüenza ya lo se) pero así es mi vida con mamá.

Y la fiesta explotó. Llena de amigos gays de la moda y de mujeres que pasaban las cinco décadas. Tomaron, bailaron, se reencontraron y mi vieja quedó totalmente sorprendida. Nunca imaginó un gesto así de mi parte. Pero ella no entiende cuanto la quiero en el fondo y que deseo verla bien por sobre todas las cosas, aunque casi siempre la tarto con indiferencia, por una cuestión de rebeldia de mi parte. Empezó la música disco al compás de “Don`t `til you get enough” de Michael y siguió con otros cuantos. Para la mitad de la noche la casa era Kosovo, los zapatos de las damas tiradas por cualquier lugar, y el baile seguía.
Entre tanto alboroto mi mamá se encontró con dos viejas amigas modeles, que terminaron igual que ella, una en una posición un poco mejor (según Silvia), esta mujer se llama Aldana y conduce un programa por cable para la belleza de la mujer. Se la pasó hablando toda la noche con esta. Aldana la obligó a aceptar que participe durante las semanas venideras en alguno de sus programas, que la iba a romper, iba a ser una muy buena nota, porque hacia tiempo no se la veía en la tele. Mentira,que buena nota, ni buena nota.... no se porque mi mamá insiste con volver a esos círculos, la culpa la tuve yo, ¡para que le habré armado la fiesta! Saldo positivo: mamá se recuperó al instante, creo que se hizo la sorprendida, me parece que ya olfateaba todo, no se no la vi sincera al entrar cuando encendimos la luz y dijimos “sorpresa” o es una pésima actriz; o verdaderamente no se lo imaginaba.

Confirmado, Sari le había contado todo, no se aguanto, me dijo: "le tuvo que decir". Secretos= abuela es imposible. Hasta la próxima.

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