
La cuestión es que estaba aburrido y me quede abriendo un par de correos, esos que casi nunca abrís, porque sabes la pavada que te vas a encontrar (estoy hablando de las famosas “cadenas”). Pero esta realmente me interesó. Era un
Test de personalidad. Empecé leyendo las primeras preguntas y eran todas muy “de presentación”, (como te llamas, edad, sexo, color de ojos, lugar de residencia). Adentrándome en el cuestionario empecé a disfrutarlo un poco, y un poco, y un poco, increcendo iba la cosa. En realidad me dí cuenta de lo poco que me conozco. ¿Qué cosa no? Darte cuenta de lo poco que sabes de vos mismo, a través de un puto cuestionario que abriste de tus foward un jueves a la tarde aburrido en tu casa. Triste, pero reconfortante, para mi, implica un desafío. Una de las preguntas era:
¿Qué es lo qué más disfrutas haciendo en tus tiempos libres?... y no supe que contestar.
Otra:
¿Cuál es el color preferido de tu mamá?...Aunque parezca una pelotudes, no lo se. Y miren que tengo material, tengo tapes, entrevistas viejísimas de cuando era artista (nunca las leí, a los chicos no nos gusta ese boludeo). No sé que color es el preferido, igual mi mamá es un camaleón, cambia de color de ropa, tan rápido como se toma un vaso de agua, es indescifrable que color le puede llegar a gustar. En cambio, se que le gusta mucho bailar, la fiesta, la joda, los buenos tragos, y la moda. En ese instante pensé que eso sumaba mucho, 30 puntos arriba.
Otra:
¿Por qué crees que elegiste la carrera que estas haciendo?...esa opción la tenias que elegir si estabas en edad universitaria (obviamente)… y mi respuesta fue: ¡no se! A la mayoría de los chicos nos pasa esto, y mas (creo yo) en los primeros años de la carrera. Por eso no me preocupé y seguí con la otra pregunta.
Otra:
¿Eres feliz?... y yo me pregunto, ¿Qué carajo es la felicidad? Para mi la felicidad continua no existe, (vos te dirás) va a decir el cliché que parlamos todos: “La vida está compuesta por momentos cortos de felicidad que hay que saber aprovechar y vivirlos intensamente”. Esa frase viene en los papeles de envoltorio de los chocolates. Y creo que es profundamente verdadera.
Como se puso muy naif la cosa, lo dejé, para seguir revisando los correos. Me llegó justo un mail de la facultad de ciencias jurídicas avisándome la nota de un parcial, la note fue un 9. Soy muy aplicado con mis estudios, en si tengo 20 años pero parezco de 30. Basta ver quien paga las boletas a fin de mes en casa, quien ordena y limpia (cuando tengo tiempo, claro) y quien cuida a quien: ¡Si!, estoy hablando de mamá, yo parezco el padre y ella mi hija. Desde el primer post vengo avisando que la relación es particular. Asíque no se me sorprendan.
Cuando le comenté a mamá la nota, se me tiró encima y me llenó de rouge la cara. Enseguida me comunicó otra noticia ella, para no perder la costumbre. (Ya me parecia que estaba muuuuy contenta, algo de traia entre manos), conozco la expresión de sus ojos,a parte, ¡habla con los ojos!
Silvia:
Hijito, ¿viste que el otro día estuvo Aldana, en la fiesta divina que me preparaste?
Yo: Si má, y….
Silvia:
Bueno hoy a las cinco de la tarde tengo que estar en el canal…
Ya me la venia venir. Quiere que la compañe.
Yo:
¡Ah no! Llama a la abuela, sabes que odio los estudios de televisión.
Silvia:
La abuela se fue de viaje, no esta acá, ¡dale hijo!
Yo:
¿De viaje, a dónde?
Silvia:
Con la plata que le dejó Azucena, se quiso dar un gusto y creo que esta en edad de dárselo. ¡Pero dale hijo, no quiero ir sola!, ¿por favor?
Me empezó a poner caritas, a hacerse la dulzona y me compró. Le tuve que decir que si. Sacamos el auto y partimos al canal.
Cuando llegamos al estudio, era más chico de lo que me pacia por tele. Uno acostumbrado a ver decorados grandes, en las imágenes, llegas y te encontras con un dos por dos, un sinfín blanco, que mide unos pocos metros y las cámaras todas hacinadas, los cables y las luces todo junto y mezclado. Hacía mucho calor porque esas luces que usan para alumbrar levantan mucha temperatura y en el estudio se había roto el aire. Era una de abanicarse con lo que se tenia a mano, yo la revista que había comprado mamá antes de entrar al canal (la ultima de Susana).
Dos productores insoportables nos recibieron como si fuéramos reyes (falsos, los muchachos, se les notaba a dos leguas de distancia…y bueno es su trabajo). La acomodaron a Silvia en su lugar en el sillón y Aldana la recibió muy cálida. Uno de los productores me comentó: “así que vos sos el hijo de Silvia Hernando, lo buena que estaba tu vieja, fue un sex symnbol de los 80 nene”. Que comentario tan pelotudo (disculpen por la reiteración de esta palabra). Ahí no mas, me empezó a enumerar todas las tapas de revista en las que había salido. Me contó toda la trayectoria, como si no la supiera, soy el hijo (¡hello!). A todo esto, mi vieja estaba en el aire, hablando de su piel y el cuidado de su cuerpo y como hacia para mantenerse así de flaca, “casi igual que cuando era joven” (sonreía y decía Aldana) y todas esas cosas que venden este tipo de programas con antiguas famosas recicladas como mamá.
En medio de la entrevista, una frase del productor insoportable (en el backstage) me dejó mudo:
“yo le voy a proponer a tu vieja volver al ruedo, esta grande, madura, pero con todo en su lugar, y esa cara… le voy a proponer ser su representante”. Y me dió una palmeada en el hombro.
No comment. Hasta la próxima.


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